Los cumpleaños alrededor del mundo

No debemos ser más específicos, con solo mencionar quipes, pastelitos, refrescos rojos y de merengue, cantar “Celebro tu cumpleaños”, ese famoso primer verso de “El regalo mejor”; sabemos que se trata de una celebración de cumpleaños “a lo dominicano”, pero nosotros no somos los únicos con nuestro estilo particular para festejar. Alrededor del mundo, cada país conserva tradiciones y costumbres ligadas a las celebraciones y resaltamos las más sorprendentes.

Las primeras fiestas de cumpleaños para niños, las Kinderfeste, se celebraron en Alemania. Hoy día, cuando un pequeñín está de cumple en Alemania, se encienden las velitas desde la mañana, una por cada año cumplido y una extra para la buena suerte. Estas velas siguen encendidas todo el día y al llegar la noche, el festejado debe soplar muy fuerte y si logra apagarlas todas de un solo intento, entonces verá su deseo convertido en realidad. 

En Brasil, celebran de una manera muy dolorosa.  El cumpleañero recibirá tantos tirones de orejas como años cumplidos y tiene el deber de ofrecer el primer pedazo de pudín a un ser especial en su familia, generalmente a alguno de sus padres.

En Dinamarca, cada cumpleaños es como el día de Reyes, mientras el niño duerme se le llena la cama de regalos y lo que convierte al festejado en verdadero rey por un día, es que, en la ventana de la casa se coloca una bandera, para indicar que es un día de júbilo para la familia.

En China, la familia festeja comiendo fideos para desear una larga vida al homenajeado. ¿Será que mientras más largos los fideos más años vivirá la persona?
En La India, Hungría y en Holanda, el cumpleañero lleva dulces a la escuela y los reparte entre todos los compañeritos. Ya me imagino a los niños organizando el calendario de cumpleaños para saber cuántos dulces comerán por semana.

Así como en Brasil, en Irlanda también tienen los juegos pesados. El cumpleañero es empujado y hasta golpeado, una vez por cada año que cumple, claro, siempre en señal de que esto traiga dicha y buena suerte a su vida.

En México no pueden faltar “Las mañanitas” y la piñata. En Egipto hacen celebraciones tan grandes, a las cuales acuden tantas personas que es necesario hacer dos bizcochos: uno que lleva las velitas “para cantar cumpleaños” y otro sin nada, solo para repartir entre los asistentes. Pero entre todas, la que más me gusta es la celebración en Japón, ya que el niño viste de arriba a abajo y de cabo a rabo con ropa completamente nueva para que su nuevo año de vida sea puro y lleno de bendiciones.

Resulta realmente interesante descubrir estas formas tan diferentes de celebrar, al final todas coinciden en que los pequeños son los personajes centrales de su festejo, y es que claro que sí, deben de serlo, ese día la familia se reúne para compartir y celebrar la dicha de tenerlos en nuestras vidas, haciéndonos reír con sus ocurrencias y enseñándonos cada día a ser mejores padres.

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